Silencios que gritan.
Gritos de nada.
Gritos de todo.
Silencios que asustan.
Asustan como el mar frío.
Asustan tanto que salgo corriendo.
Y corro.
Corro de miedo.
Corro de amor.
Y no escucho nada
y gritos.
Y corro asustada.
Intentando escuchar-te...
Intentado, tal vez, también, dejar de escuchar.
Intentando.
Y ya no.
No corro más...
No escucho.
Y gritos.
Se pierden, los gritos se pierden.
Pero están.
Allá están.
Los veo.
Los siento.
Y no, no escucho.
Silencio.
Y gritos...
Espectacular! Me encantó. Seguí así, y si querés publicamos un libro juntas! jajajjaa! (es chiste, no te asustes y empieces a escuchar gritos otra vez!)
ResponderEliminarJajaja, gracias muchas!
ResponderEliminarNoooo, no me asusto! Pa asustarme a mi tiene que esforzarse!