Y aunque todavía nada era triste, la tristeza se sentía.
Y aunque todavía no habas venido, ya te sentía marchando.
El sol, casi por rutina, se metía.
Se metía, dejando a su paso rastros de lo que alguna vez fue y será.
Al son de la ya lluvia se acercaba.
-Te acercabas. Te alejabas-
Se acercaba como cuenta gotas la hora de la función.
La última función, ¡Y nadie me había avisado!
La señora Luna jugaba a las escondidas.
Nubes se ofrecían gentiles, como hormigas, a esconderla.
Entonces, cuando ni la luna me alumbraba.
Entonces cuando hasta las estrellas se habían ido....
Entonces llegaste.
Llegaste para irte.
Y esa noche...
Esa noche más noche que cualquier noche...
Esa noche pensé que el sol no sería más.
Pero el sol es...
El sol es siempre.
Fue y será.
Siempre.
Porque el sol siempre vuelve a salir...
Porque el sol siempre va a ser.
Una y otra vez.
Va a ser.
Una y otra vez...
Maravilloso! Por un instante intenté componer ese paisaje, y me sentí transportada a mis propios sueños...
ResponderEliminarOh,graciasgracias
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